exceso velocidad

Las señales de circulación prevalecen siempre ante la velocidad permitida por el tiempo de vía; error muy común en este delito.

En qué consiste este delito

Consiste en la conducción de un vehículo de motor o de un ciclomotor a velocidad superior en sesenta kilómetros por hora en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente.

Cabe hacer hincapié, al efecto de aclarar, en el último término de esta definición que, por otro lado, es la que recoge el Código Penal. Se hacer referencia a la velocidad permitida “…reglamentariamente.” Dicha mención podría hacernos pensar que si, reglamentariamente, por el tipo de vía se puede circular por una autopista a una velocidad máxima de 120 kilómetros por hora, por mucho que haya una señal que indique una velocidad máxima de 80 por obras, por ejemplo, al ser ésta una vía con un límite de 120, será éste y no 80 el límite de velocidad que debe tenerse en cuenta y en función del cual se determinará si ha existido o no delito por exceso de velocidad. Pues bien, no es así. El límite que deberemos tener en cuenta será el indicado por la autoridad competente mediante las oportunas señalizaciones, ya que la normativa establece que la velocidad máxima estará determinada, bien por el tipo de vía, bien por la señalización, prevaleciendo ésta última sobre la primera.

La determinación de cuando un conductor circula a una determinada velocidad se hace mediante diversos aparatos. Existen antenas y radares, que pueden ser móviles o fijos, que detectan cuando un vehículo circula por encima de una determinada velocidad y automáticamente se hace la foto por la cámara situada a tal efecto. Una vez hecha la foto, puede ser que los agentes paren al conductor o no, pero, en cualquier caso, la prueba de la comisión del delito la constituye la foto con la indicación de la velocidad medida.

Castigo en el Código Penal

Conducir un vehículo con exceso de velocidad está castigado con una pena de retirada del permiso de circulación de uno a cuatro años, del mismo modo, y de manera accesoria también implica una pena de cárcel de tres a 6 meses que podrá ser sustituida en algunos casos por una multa de 6 a doce meses (que suele rondar los 6€/día) o por trabajos en beneficio de la comunidad que irían de 31 días hasta 90 días. Los trabajos en beneficio de la comunidad podrán ser variados, desde la limpieza de jardines, iglesias, trabajo en ONG´s, etc…

El conducir con exceso de velocidad por una vía urbana o interurbana puede  llevar aparejado también la incautación del coche, a no ser que su valor sea tan mínimo que no guarde proporción con la gravedad del delito, o bien se abonaran con anterioridad las posibles responsabilidades civiles en el caso de haber heridos/víctimas o bien daños en la vía pública.

También se pierde el carnet de conducir si nos retiran el permiso por más de dos años.

Defensa penal

El delito de conducir a una velocidad superior a la reglamentaria se estipula en base a la información que ofrece el radar en cuestión, por lo que el abogado penalista debe analizar que se han cumplido las garantías adecuadas que han de observarse, como puede ser el modo y manera en que se han obtenido las pruebas de cargo.

– Radar certificado: Todos los radares y terminales que se encuentran en las carreteras deben pasar su “itv” anual, o lo que es lo mismo, si nos han echado la “foto” con un radar que no ha pasado su revisión anual, estaremos en el juicio ante una prueba nula, por lo que el Ministerio Fiscal tendrá un problema para intentar una condena. En muchos casos se trata de la única prueba de cargo en nuestra contra por lo que el abogado defensor deberá estar despierto en pedir las revisiones de dicho radar.

– Márgenes de error y tolerancia: Los terminales y radares siempre tiene un margen de tolerancia al error, es decir, no son infalibles, por lo que es muy posible que si nos encontramos ante un delito de velocidad excesiva donde dicha velocidad se encuentre dentro de los márgenes de error del radar; en estos casos las posibilidades de ser absuelto en el juicio aumentan considerablemente.

– Conductor identificado al 100%: En un delito de exceso de velocidad el conductor debe estar correctamente identificado por lo que no cabe la presunción de que el propietario del coche era el que conducía. En el juicio se debe acreditar al 100 % que el investigado era la persona conducía el vehículo al ser interceptado por el radar. Es muy complicado para el Fiscal, acreditar ante el juez que el investigado era quien conducía en esos momentos, sobre todo, si no se paró el vehículo en ese momento.

Abogado especialista en exceso de velocidad:
José Ramón Felipe Condés