La prueba de control de alcoholemia | tasas | multas | delito Abogado delito alcoholemia en Torrejón de Ardoz

La mejor recomendación si va a coger el coche es no beber nada de alcohol, por supuesto ni antes ni durante la conducción, es más, una comida frugal sería más que recomendable. Tenga en cuenta que el alcohol deprime nuestro sistema nervioso, y hace que nuestras capacidades se vean mermadas seriamente, nuestros órganos sensoriales se modifican y la atención que prestamos a la carretera disminuye de manera importante, ante un imprevisto tardamos mucho más en reaccionar pues no estaremos tan raudos como estando sobrios; del mismo modo, nuestra visión también se altera y vemos mucho menos de manera lateral, los colores no los distinguimos bien, como pueden ser los semáforos en rojo, o las luces de otros vehículos, nos atrapa una sensación de falso control en la conducción lo que hace que pisemos el acelerador y pasemos por alto las indicaciones de tráfico.

Calcular la tasa de alcoholemia

Del mismo modo hemos de comprender que no por tomar unos cuantos cafés vamos a contrarrestar los efectos del alcohol en nuestro cuerpo, ni mucho menos, pues nuestra mente se encuentra prisionera del alcohol, por mucho que queramos centrarnos en la carretera, no podremos; tampoco es necesario estar “borracho como una cuba” para que en nuestro sistema aparezcan los efectos.

Por todas estas razones se implementan en todo el mundo los llamados controles de alcoholemia en las carreteras, pues intentan “sugerir” a la población de que no beban nada cuando van a ir en coche, y también castigan a aquellos que no cumplen las normas y superan la tasa de alcoholemia.

Estos controles los realizan policías o guardias civiles en las propias carreteras y tratan de calibrar el aire respirado.

Muchas personas se ponen nerviosas cuando les paran en un control, y solo consiguen empeorar las cosas desde el punto de vista judicial, por lo que hay que intentar estar tranquilo

Nada más el agente de autoridad te da el alto, lo que debes hacer es parar. Si, parece lógico pero muchas veces se toman alternativas equivocadas, como salir huyendo del lugar pensando que vamos a despistar a la policía. Saldrán tras nosotros y nos imputarán otro delito penal. Una vez hemos parado el vehículo el agente nos informa de porqué nos ha parado y qué debemos hacer; del mismo modo debería informar también de las consecuencias de la negativa a realizar la prueba (es un delito penal con penas de prisión que normalmente se sustituyen por trabajos en beneficio de la comunidad o bien multa económica). Lamentablemente no tendremos un abogado en ese momento para poder asesorarnos.

El agente nos tiene que dar una boquilla para soplar que ha de abrir delante de nosotros (sacar del envoltorio de plástico), dicha boquilla la encaja en un aparato, te meterás la boquilla en la boca y soplaras con fuerza hasta que el agente te diga que pares, normalmente el aparato “pita” cuando termina el proceso, aunque el agente también te avisa.

Una vez terminamos de soplar el agente mirará la pantalla del terminal y vera la tasa de alcohol que hemos dado, nos la enseñará. Si no hemos dado positivo, le dirá “puede usted seguir circulando” o algo parecido y aquí se acaba todo. Ahora bien, si no es asi, y hemos dado positivo pero no superamos el límite legal es muy posible que el agente nos “pida” que tenemos que volver a soplar al cabo de uno rato. Esto lo hace para ver si, con el tiempo, el alcohol que tenemos “encima” disminuye o, por el contrario, aumenta. Si la segunda prueba refleja que estamos por debajo de los límites legales, para casa y a dormir.

Pero, quizá superemos la tasa de alcohol permitida en nuestro primer “intento” o “soplo”; pues igual que antes, esperamos un ratito y a repetirlo de nuevo. Si seguimos superando porque esa noche/tarde hemos sido unos campeones con los amigos, entran las sanciones penales y/o administrativas, hay que salir del coche y pedir un taxi o bien que conduzca el compañero/a si es que no ha bebido nada. En caso de que no haya nadie sobrio, el vehículo se inmoviliza.

¿Vamos a ir a la cárcel si damos positivo? Depende, probablemente no, pero la casuística es variada. Si somos reincidentes o no, si tenemos antecedentes penales no cancelados, si hubo un accidente o no, u otro delito asociado (conducción temeraria, conducir sin carnet, conducir sin puntos….

Es posible que nos dejen marchar, o, por el contrario que nos lleven detenidos a comisaría. Una vez allí, nos preguntarán si tenemos abogado particular que nos asista en nuestra detención, al que llamarán, o bien, llamarán al Colegio de Abogados de Alcalá de Henares (si le han detenido en Torrejón de Ardoz) para que le asista un abogado del turno de oficio, que le pasará su minuta para el caso de que usted supere los criterios para concederle la justicia gratuita.

A los pocos días, un juicio rápido de alcoholemia le espera en el Juzgado de Guardia de Torrejón de Ardoz, donde podrá conformarse con lo solicitado con el Fiscal, con la consiguiente rebaja de un tercio de la condena tanto de prisión como de multa; aunque, también eso dependerá de las circunstancias del caso concreto. Tenga en cuenta que ha podido causar daños en la vía pública, a unos terceros, etc…

El mejor consejo, un buen abogado especialista en delitos de alcoholemia que le asesore.

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